LA SENDA DEL GUERRERO

A quien no tiene ni Principio ni Fin
Y posee la Gloria de Tigre León Garuda Dragón
Y posee la Confianza que trasciende Palabras
Rindo Homenaje a los pies del Rey Ridgen.

Desde el Gran Espejo Cósmico
Sin Comienzo y sin final,
Se manifestó la sociedad Humana.
En aquel momento surgieron Liberación y Confusión
Cuando aparecieron el Temor y la Duda.
Frente a la Confianza que es Primordialmente Libre,
Se Alzaron Innumerables múltiples cobardes
Se ocultaron en cavernas y selvas,
Mataron a sus hermanos para comerse su carne,
Siguieron el ejemplo de las bestias,
Provocaron el terror unos en otros,
Se quitaron así la propia Vida.
Atizaron un inmenso Fuego de odio
Enturbiaron sin cesar el río de la lujuria,
Se sumergieron en el fango de la pereza.
Así apareció la edad del hambre y las plagas.

De quienes se dedicaron a la Confianza Primordial
LAS MÚLTIPLES HUESTES DE GUERREROS
Algunos fueron a las Altas Montañas
A erigir Hermosos Castillos de Cristal
Otros a Comarcas de Bellos Lagos e Islas
A Levantar Palacios Fabulosos.
Y otros más a las plácidas llanuras,
Fueron a sembrar Arroz, Cebada y Trigo
Siempre sin conflictos ni disputas,
Amables siempre, y generosos.
Sin recibir estímulo, mediante su insondabilidad que por si sola existe
Estuvieron siempre dedicados al Ridgen Imperial.

Esa mentalidad de Temor
Ha de ser puesta en la cuna de la Benevolencia
Y amamantada con la leche profunda y brillante de la indudabilidad eterna
En la Sombra fresca de la Intrepidez
Abanicadla con el Abanico de Felicidad y Gozo
A medida que vaya creciendo
Con diversos despliegues de fenómenos
Conducidla al patio de recreo auto existente
Cuando sea mayor,
Para despertar la Naturaleza del Si Primordial,
Dejadla ver la sociedad de los Hombres
Que posee Belleza y Dignidad
Entonces esa mente temerosa
Podrá convertirse en la mente del GUERRERO
Y esa Confianza eternamente juvenil
Extenderse por el Espacio sin Principio ni Fin
En ese momento vendrá el Sol del Gran Este

Para el Digno Habitante del Shambhala
Despunta una Ausencia Autentica sin Mengua.

Autor: CHÓGYAM TRUNGPA