Música Solar, Remedios varo

Me falta una hora para salir y hace frío, aunque hay sol. Quizás sea yo, quizás son los vientos del Árticos que me alcanzan y susurran y se meten bajo mis ropas envolviéndome. Y me pregunto como estas, si estás bien, si eres feliz… me acerco a los arboles preguntándoles por ti esperando que mis preguntas queden en sus hojas y al ser arrancadas de las ramas, se eleven con el viento. Quizás se la coma algún insecto y entonces mis preguntas lleguen más lejos… y si es devorado por un ave seguro se meterán entre sus plumas y así irán volando poco a poco hasta que el Universo me responda así, de la misma manera… A veces durante estos años que no supe nada de ti me pasaban cosas así. Como siempre estás en mi pensamiento… a veces pasaba por algún lugar y sentía de pronto un susurro… un viento pasar a mi lado, el eco a través de una ventana o un corredor y de alguna manera sabía que se trataba de ti. Siempre agradecí tu existencia. Así que solo cerraba los ojos y dejaba que mi Amor fluyera y le agradecía al Universo el haberte conocido. El poder amar como lo hago cada día, saber lo que significa que cada partícula de tu cuerpo ame intensamente, aunque no estés conmigo. Como lo hice antes, lo hago cada día y lo haré después, solo espero que realmente seas feliz. No puedo desearte algo diferente a ello, sin importar lo que para ti signifique la felicidad.  Te Amo profundamente y espero que el Universo te proteja cada día… que estés donde quieres estar, que al final del día tengas amor donde refugiarte y el corazón, la mente, el cuerpo y el Alma sean uno solo en medio de una paz y una tranquilidad que solo la da el saberse Amado y Amar de igual manera. Deseo que puedas mirarte a los ojos sin nada que ocultarte, que estés en paz contigo mismo, que estés en paz con el Universo y que el Rojo Mundo nunca nuble tu mirada ni tu Alma.

…. y sobre mi Amor, ese que vuela a tu lado cada minuto del día, que sirva para alejar de ti a los hombres grises, el odio, los rencores y las envidias, pues contra todo eso el Amor es una barrera como ninguna otra. Mi Amor lo acompaña tu música que cargo conmigo al igual que tus mensajes de voz… tus fotos, mis montañas de niebla, mi gato en las noches, mis dibujos… todo aquello que me alimenta día tras día.

Por ahora me envuelvo en mi abrigo pese al Sol de la tarde, hablo con mis osos, busco mis tigres que recorren templos y salgo a preguntarle a los árboles por ti.